miércoles, 4 de marzo de 2015

NOVENO. Método de dibujo. 23

METODO DE CONTORNOS PUROS. Kimon Nicolaides.


Hemos repasado el arte de nuestra infancia y el desarrollo del conjunto de símbolos que formaron el lenguaje infantil para el dibujo. Este proceso es paralelo al desarrollo de otros sistemas de símbolos: lenguaje, lectura, escritura y aritmé­tica. Pero mientras que estos otros sistemas de símbolos consti­tuyen una base útil para el futuro desarrollo de las facultades verbales y numéricas, los símbolos del dibujo infantil parecen interferir con el posterior desarrollo artístico.



Así, pues, el principal problema de enseñar dibujo realista a individuos de diez años de edad en adelante está en que el cerebro izquierdo parece insistir en utilizar su reserva de símbolos memorizados cuando ya no resultan apropiados para la tarea. En cierto sentido, el hemisferio izquierdo continúa «creyendo» que sabe dibujar, mucho después de que la facultad de procesar información espacial ha quedado lateralizada, pasando al hemisferio derecho. Al encontrarnos con una tarea de dibujo, el hemisferio izquierdo se apresura a acudir con sus símbolos de tipo verbal; lo irónico es que luego el mismo hemisferio izquierdo no vacila en expresar juicios despectivos si el dibujo resulta muy torpe o infantil.Un modo eficaz de «desactivar» al hemisferio dominante, con su estilo de trabajo verbal y simbólico, era presentarle al cerebro una tarea que el hemisferio izquierdo no pudiera o no quisiera cumplir. Ya hemos utilizado un par de métodos para ganar acceso al modo-D. Ahora intentaremos una estrategia más drástica, que provo­cará un cambio más fuerte, suprimiendo por completo el funcionamiento del modo-I.La técnica se llama «dibujo de contornos puros», y lo más probable es que a su hemisferio izquierdo no le guste. Introduci­do por un ilustre profesor de arte, Kimon Nicolaides en su libro The natural way to draw (El modo natural de dibujar, 1941), es un método muy utilizado por los educadores. La reciente informa­ción sobre cómo se reparten los trabajos en el cerebro puede aportar una base teórica que explique por qué el dibujo de contornos puros resulta eficaz como método de enseñanza. Cuando escribió su libro, Nicolaides creía al parecer que la razón de la eficacia del método estaba en que hacía que los estudiantes usaran dos sentidos: la vista y el tacto. Nicolaides recomendaba a los estudiantes que imaginaran que estaban tocando la forma mientras la dibujaban. Ahora parece más probable que el método dé resultados porque el hemisferio izquierdo rechaza el lento y meticuloso procesamiento de complicadas percepciones espaciales, dejando que el modo-D se encargue de ello. Es un tipo de dibujo que no se adapta al estilo del hemisferio izquierdo, y eso es precisamente lo que buscamos.Antes de describir el método, definamos algunos términos. En dibujo, el contorno se define como el borde que se percibe en los objetos. Como método, el dibujo de contornos puros implica una intensa y atenta observación, ya que hay que dibujar los contornos de una forma sin mirar el dibujo hasta que se termina.Un borde, en términos de dibujo, es el lugar donde se encuentran dos cosas. Al dibujar una mano, por ejemplo, hay bordes donde la mano se encuentra con el aire (que en los dibujos se considera como fondo o como espacio negativo), donde la uña se encuentra con la piel, donde dos pliegues de carne se juntan para formar una arruga, etc. Estos son bordes compartidos. El borde compartido, o contorno, se puede describir -es decir, dibujar- como una sola línea, a la que se llama línea de contorno (volveremos a hablar de bordes en el siguiente capítulo, dedicado al espacio negativo).Este concepto de los bordes es fundamental en el arte, y tiene que ver con la unidad, que es, quizás el principio artístico más importante. La unidad se consigue cuando todas las partes de la composición encajan en un todo coherente, y cada parte contribuye a la totalidad de la imagen.

 Ejercicio de contornos puros paso a paso.

1. Busque un lugar donde pueda estar solo y sin que le interrumpan durante unos veinte minutos, por lo menos.

2. Ponga si quiere un despertador, para no tener que preocuparse por el tiempo transcurrido, una tarea del hemisferio izquierdo. Pero si dispone de suficiente tiempo, no importa prescindir del reloj y puede seguir durante el tiempo que desee.

3. Coloque un papel sobre la mesa y fíjelo con cinta adhesiva en una posición que parezca cómoda. Esto es necesario para evitar que el papel se mueva mientras dibuja.

4. Va usted a dibujar su propia mano -la izquierda si dibuja con la derecha, la derecha si es usted zurdo-. Colóquese de manera que la mano que sujeta el lápiz esté lista para dibujar sobre el papel.

5. Vuelva la cara en dirección contraria, mirando a la mano que tiene que copiar. Apoye la mano en algún sitio, porque tendrá que mantener la misma posición durante bastante tiempo. Va usted a dibujar su mano sin poder ver lo que está dibujando. El mirar hacia otro lado es necesario por dos razones: primero, para enfocar toda la atención en la información visual, y segundo, para no dedicar ninguna atención al dibujo, lo cual podría dar suelta a los viejos patrones simbólicos aprendidos en la infancia acerca de «cómo dibujar manos». Sólo debe dibujar lo que ve  y no lo que sabe. Volver la cabeza es necesario porque el impulso de mirar el dibujo es casi irresistible al principio. Si dibujara usted en la posición normal, aún diciéndose «no pienso mirar», pronto estaría echando vistazos furtivos con la esquina del ojo. Esto reactivaría el modo-I y frustraría el propósito del ejercicio.


Esta es la postura adecuada para el
 dibujo de contornos puro.
Recuperado de:
aulapinturaparacuellos-angela-fidalgo.blogspot.com


Realiza la práctica regular del método para poder mejorar en el dibujo.


Recuperado de aulapinturaparacuellos-angela-fidalgo.blogspot.com


















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